domingo 28 de junio de 2009

Nuevo anuncio del Joventut

¿Oportunismo publicitario o pequeña pulla?


viernes 26 de junio de 2009

Resaca del draft

En el número uno no hubo sorpresas y Griffin fue seleccionado por los Clippers. Foto: ESPN

Noche extraña la de este draft. Algunas sorpresas en las elecciones, lo lógico, y algunos intercambios de estrellas NBA, o lo que hace relativamente poco eran estrellas, algo menos corriente. Del mock que publiqué ayer no hay mucho que comentar, un escalofriante 3/30 en aciertos lo dice todo. Aunque, en mi defensa, diré que más o menos acerté por donde iban los tiros y que salvo lo de Tyreke Evans -y lo de Ricky- no me he pegado ningún talegazo importante. No está mal para empezar -al menos es lo que me voy a creer-.

La elección de Ricky Rubio en el número cinco se puede catalogar de descalabro perfectamente. No porque el número en sí sea malo, ni porque el proyecto de la franquicia pinte mal, sino por el autobombo y las maneras con las que “el entorno” -ese ente malvado que hace parecer a Ricky un prepotente- decidió afrontar la situación. Se esperaba que Rubio fuera un top-3 en cualquier circunstancia. De hecho, el de El Masnou acudía a esta cita por creerse que se trataba de una generación de perfil bajo, algo que le favorecería en su empresa de ser elegido como número dos. Por eso el que se oiga ahora al padre de la criatura hablar de una posible vuelta a Europa durante una o dos temporadas más (leer) suena a fracaso.

Del resto de la noche destacan los traspasos. Dos en concreto. El primero de ellos lleva a Shaquille O’Neal a jugar junto a LeBron James en Cleveland. La última ofensiva de los de Ohio para tratar de darle un anillo a su hijo predilecto. Además llega a cambio de nada ya que Ben Wallace, que podría retirarse, y Sasha Pavlovic, que no jugaba nada desde que se renovó el contrato, son los que saldrán de los Cavs. Shaq vuelve al Este, con 37 años, sí, pero después de hacer una temporada que le valió para entrar en el tercer mejor quinteto de la liga -y con todo merecimiento-.

Visto este movimiento los actuales campeones de la conferencia, los Orlando Magic, no han querido quedarse atrás y se hicieron con los servicios de Vince Carter. Equipazo que montan en Disneyworld si consiguen retener a Turkoglu. Serios aspirantes al anillo. Eso sí, los Magic arriesgan entregando futuro ya que envían a los Nets al rookie Courtney Lee junto a Battie y a Rafer Alston.

Además Sergio Rodriguez fue enviado a Sacramento donde tendrá que competir por un puesto con el número cuatro de este draft, el amigo Tyreke. Habrá que ver con qué oportunidades cuenta ahora el canario aunque, en una lectura rápida, todo lo que fuera un cambio de aires era positivo para él. En otro orden de cosas Claver salio elegido en el número 22 de primera ronda por Portland -casi acierto- lo que no le permitirá negociarse su contrato en el momento en el que decida dar el salto y Llull cayó hasta el 35 por los Nuggets.

jueves 25 de junio de 2009

3PC's mock draft

Se prevee una noche movidita la de este draft. Las franquicias están a estas alturas más que activas y el baile de nombres y elecciones es constante. No obstante, aún así, aquí va el primer mock draft que realizo para el blog. Tengan por seguro que, al final, la cosa no se dará así.


miércoles 24 de junio de 2009

Draft 2009: protagonistas (III)

Psycho-T retará a Griffin en la NBA. Foto: playerpress.com

Tyler Hansbrough. Demasiado lento para ser un alero. Demasiado bajo para ser un ala-pivot. Pese a dominar la NCAA durante su estancia en North Carolina el futuro de Hansbrough entre los profesionales nunca se ha visto muy claro. Su físico siempre se ha visto como un handicap demasiado alto para él, una barrera que no le permitiría triunfar entre los mayores. Pero Psycho-T se ha propuesto triunfar en esto del baloncesto y ha base de tesón y entrega parece que ha ido convenciendo a las distintas franquicias para que apuesten por él. De aportar la mitad de energía que ha aportado durante su periplo universitario Hansbrough debería tener un hueco en cualquier plantilla de la NBA.

Terrence Williams. El perfecto chico para todo. Williams no es un jugador que apunte a estrella. De hecho, ni siquiera en los Cardinals ha jugado ese rol. Pero sí que es un complemento muy interesante para cualquier equipo. Capaz de realizar cualquier faceta que se le pida, versátil es la palabra que define su juego. Anota, rebotea, defiende e, incluso, puede jugar de base si las circunstancias lo requieren. Un perfecto gregario que puede ocupar cualquiera de las tres posiciones exteriores.

Brandon Jennings
. El joven base sorprendió el verano pasado cuando decidió venir a Europa para jugar entre los profesionales en vez de recalar en una universidad norteamericana. Su estancia en el viejo continente no ha sido lo satisfactoria que Jennings habría planeado lo que ha hecho que baje varias posiciones en las diferentes predicciones. El ex de la Virtus Roma es un base norteamericano prototípico. Con un gran manejo de balón, un fantástico uno contra uno y una velocidad formidable para el juego -de algunas franquicias- NBA. Es, por lo tanto, un jugador muy del corte de la mejor liga del mundo. La mayor pega, y la que le hace bajar más posiciones, es que tiende a tomar decisiones incorrectas tanto en la pista como, por lo visto tras decidir irse a Italia, fuera de ella. Además debe trabajar su tiro exterior si quiere suponer una amenaza seria para las defensas.



Austin Dave. El alero de Gonzaga estará presente en la green room debido al rechazo de otros jugadores importantes de su promoción como BJ Mullens o Eric Maynor –sin olvidar también a DeJuan Blair-. Se trata de un jugador completo. Con un lanzamiento de tres puntos digno de cualquier buen tirador y una actitud defensiva más que satisfactoria. Capaz de aportar a ambos lados de la cancha pero con una seria desventaja física. Y es que Dave puede sufrir ante los jugadores de mayor musculación que pueblan la NBA.

martes 23 de junio de 2009

Draft 2009: protagonistas (II)

Curry podría ser la sorpresa del draft.

Stephen Curry. El hijo de Dell Curry es, en esencia, un depredador. Un anotador insaciable capacitado para matar desde la larga distancia. Curry sorprendió a propios y a extraño al lograr en 2008 meter a su pequeño college en los Elite Eight al lograr anotaciones superiores a los 30 puntos por partido. Aquellas soberbias actuaciones le colocaron debajo de los focos y, desde entonces, el pequeño escolta no ha parado de aprovechar la situación. Y es que este año Curry ha subido sus promedios anotadores hasta lograr más de 28 puntos por noche y, además, repartir también algo más de cinco asistencias. Números fuera de órbita para cualquier jugador. El de los Wildcats, además, ha tenido que ir derribando uno por uno todos los prejuicios que pendían sobre él. Y es que ni el físico, ni el haber jugado en una universidad tan pequeña donde él era la única estrella le benefician para una elección alta. Sin embargo en los diferentes workouts ha demostrado que va en serio y ha conseguido escalar varios puestos en las diferentes predicciones.

Jordan Hill. El ala-pivot de Arizona es otro de los favorecidos por el escaso nivel de los jugadores interiores de esta promoción. Básicamente lo que Hill puede aportar desde ya a cualquier equipo es intensidad, principal característica de su juego. Esto le hace ser un buen reboteador e, incluso, un buen defensor. Pero, afortunadamente, no todo es intensidad y físico en el baloncesto. La inteligencia en pista, la visión de juego y la asimilación de los fundamentos básicos son características igual de importantes y es aquí donde Hill flaquea.

DeMar DeRozan. Sin ninguna duda hablar del jugador de Compton es hablar de su increíble físico. Alero anotador, DeRozan destacó ya en su época de instituo debido a la espectacularidad de sus jugadas. Brazos largos, potente salto y un manejo de balón más que decente hacían del jugador un caramelo más que apetecible para cualquier universidad. DeRozan eligió USC como destino para realizar su previsible one and done, tal y como hiciera OJ Mayo, y, como a él, al de Compton la jugada no le salió del todo bien. En la NCAA se han hecho patentes las carencias que DeMar arrastra en su juego. La falta de un tiro exterior fiable y una lectura del juego perspicaz son sus principales lagunas. No obstante el de los Trojans sigue siendo una apuesta interesante a corto-medio plazo y de pulirse sus pequeños fallos puede convertirse en un jugador demoledor.



John Flynn. El base de los Orangemen ha sido una de las sensaciones de la temporada. Un jugador que aúna el talento baoncestístico que se presupone a todo jugador neoyorquino con una gran actitud ganadora, algo menos común en este tipo de jugadores. Flynn es un base de corte ofensivo. De los que prefieren anotar a asistir. No obstante esto tampoco significa que no sepa dirigir el juego aunque esta sea una faceta que debe pulir. Su pequeño tamaño lo compensa con una endiablada rapidez y un gran manejo de balón por lo que puede tener ventaja sobre otros bases más grandes pero también más lentos que él. Sin duda, perfecto para el contraataque.

Gerald Henderson
. El escolta de Duke ha generado, al igual que su college, algunas dudas en estos últimos años. Se trata, en principio, de un jugador muy válido en defensa que ha ido mejorando poco a poco su aportación ofensiva, aunque todavía sigue dependiendo en exceso de contar con buenas rachas. Posee un físico apto para la NBA pero un psíquico que presenta algunas dudas sobre su rendimiento a máximo rival. Y es que a Henderson se le ha acusado en ocasiones de desaparecer en los momentos claves del partido, algo que un profesional no se puede permitir.

lunes 22 de junio de 2009

Draft 2009: protagonistas (I)

Griffin espera ser elegido con el número uno. Foto: TrueBall

La NBA no descansa. Cuando casi aun dura la resaca del anillo logrado por los Lakers la liga norteamericana ya está pensando en la próxima temporada. Concretamente en el acto que tradicionalmente sirve como inicio del nuevo curso, el draft.

Llega una nueva camada a la NBA. Jóvenes jugadores que buscan hacerse con un hueco y un nombre en la mejor liga del mundo. Casi todos los analistas coinciden en señalar que el de este año se trata de un draft flojo. No obstante, a buen seguro habrá algunos que, si bien quizás no lleguen a ser jugadores franquicias, sí que pueden convertirse en jugadores importantes para sus equipos. Por ello es importante poder familiarizarse pronto con sus nombres y, por lo tanto, trataré de, al menos, nombrar a los más importantes -excluyo a Ricky, que ya es conocido de sobras por aquí-. Además, como apoyo a blog, he creado un cuenta en Twitter con la que espero poder comentar los diversos rumores y noticias que pueblan la actualidad esta semana.

Blake Griffin. El ala-pivot de los Sooners es, sin duda, el nombre propio del draft. Tras su espectacular explosión en la NCAA nadie duda que será consagrado como el primero de la promoción. De hecho, es el único puesto sobre el que no planea ninguna incertidumbre. Griffin es un cuatro que aúna potencia y clase. Un carpanta del rebote, en ambas zonas, que ha mejorado sensiblemente su capacidad de anotar este año. Y es que si en su primera temporada en el baloncesto universitario Griffin presentaba una tarjeta de algo más de 14 puntos por partido, este año ha subido su registro a unos espectaculares 22 tantos por noche a los que añade algo más de 14 rebotes. Números sencillamente increíbles.



Hasheem Thabeet. Mucho se ha hablado últimamente de este gigantón de 2,22 metros y la posibilidad que posee de usurparle el número dos a Ricky Rubio. El tanzano es, quizás, el único hombre alto interesante de su promoción lo que hace que aumente sensiblemente su cotización. Y es que, en estos momentos, es altura lo único que el pivot puede aportar como factor diferencial respecto a sus compañeros. Thabeet es un taponador excelso, más de cuatro gorros por partido en sus dos últimos años en la NCAA, pero no por ello un gran defensor. Aunque su asignatura pendiente es, sin duda, su juego de ataque donde pasa bastantes problemas para superar a su defensor siendo el mate tras rebote ofensivo casi su única arma. Sin embargo un jugador de sus características físicas y coordinación, pese a que aún se encuentre algo verde, resulta siempre interesante en una liga carente de centímetros.

James Harden. El escolta de Arizona State hace de la clase su máximo aval. Harden es un jugador hábil con ambas manos, con una gran capacidad ofensiva y que no duda en pasar el balón si algún compañero se encuentra en una mejor posición que él. Por lo tanto, pese a que en esencia es un anotador, huye del estereotipo del escolta chupón. Estamos ante un gran complemento que, además, goza de gran personalidad dentro de la cancha. Su máximo pero se encuentra en el juego defensivo donde puede pasar algunos apuros ante jugadores físicamente superiores a él.

Tyreke Evans. El de los Tigers es, sin duda, el contrapunto a Harden. Se trata de un escolta al que han tratado, con más pena que gloria, adaptar al puesto de base debido, principalmente, a su físico. Jugador de gran explosividad Evans es un depredador del aro. Un anotador compulsivo que, en ocasiones, peca de amasar excesivamente la bola. Y es que el de Memphis no destaca precisamente por saber interpretar las distintas situaciones por las que transcurre un partido. Debido al gran cartel que arrastraba desde su etapa en el instituto su primer y único año en la NCAA ha resultado un poco pobre, aunque no sería de extrañar que la NBA se le diese mejor.

Jrue Holiday
. Resulta complicado definir las mayores virtudes de Holiday. El nuevo producto de UCLA es un combo guard capaz de aportar en todas las facetas del juego y, a la vez, no destacar especialmente en ninguna. Se trata, por lo tanto, de un jugador completo pero algo verde para haber realizado el célebre one and done. Físicamente, sin embargo, si que está formado para competir con los mayores. No debe pasar mayores apuros e, incluso, no sería de extrañar que en sus primeros años fuera utilizado o reconducido hacia especialista defensivo.

jueves 18 de junio de 2009

El dificl camino de Rubio a la NBA

Ricky podría perder su condición de top-3 en el próximo draft. Foto: ESPN

Ricky Rubio es el mayor talento baloncestístico de su generación. Y si no lo es le falta muy poco. El chico de El Masnou lleva deleitándonos con su facilidad para jugar al basket desde los 14 años y todo el mundo, más o menos, es consciente de la habilidad casi innata que posee para esto. Por ello su paso de la ACB a la NBA debería ser fluido, una etapa más en su camino hacia la cumbre. Pero sin embargo no está resultando así.

Para la mayoría de páginas especializadas en la noche del draft Rubio ha bajado varios puestos para su elección y lo que parecía claro que iba a ser un número dos se ha convertido en cuestión de semanas en un posible número cuatro. Tal y como apunta el compañero Matraco en su blog (leer) algo huele raro en el futuro -inmediato- de Ricky.

Para explicar la caída del base en los diferentes mocks hay que fijarse en varios factores que hacen del genial base una pieza insegura para las franquicias norteamericanas. Y la primera razón es, sin duda, su tensa relación con el club que lo ha formado, el Joventut. La leonina cláusula de rescisión que posee el contrato de Rubio con la Penya, se habla de unos seis millones de euros, hace que su adquisición para un equipo NBA se encuentre fuera de órbita -y más en estos tiempos de crisis global-. Para tratar de presionar a su club y conseguir una rebaja el jugador decidió presentar una demanda al Joventut pero la sorpresa saltó a conocerse que este había avalado la deuda que posee con la Agencia Tributaria por lo que, incluso, no está claro en estos momentos a quién pertenecen los derechos del jugador (leer más).

Sin duda este desaguisado económico repercute de manera negativa sobre la imagen del jugador y hace que algunas franquicias se piensen la que antes parecía una decisión. No obstante, esta no es la única circunstancia responsable de la aparente devaluación del jugador. La lotería del draft no fue favorable para los intereses del joven base catalán y adjudicó los derechos sobre la elección número dos a los Memphis Grizzlies. El agente americano de Rubio, Dan Fegan, afirmó públicamente los deseos de que su cliente no jugará en Tennessee, seguramente creyendo que pasase lo que pasase tenía el número dos asegurado, cerrándose así una puerta. Mala decisión.

El feo hecho a los Grizz y la decisión del jugador de no realizar ningún workout crearon una imagen errónea del jugador en EEUU. No en vano Brandon Jennings, compañero de promoción de Rubio que ha jugado este año en Roma, llegó a calificarlo de sobrevalorado aduciendo que se trataba de puro marketing. Está claro que la opinión de Jennings por sí sola no vale un pimiento, más cuando se trata de un competidor directo, pero si que sirve si la tomamos como reflejo de la opinión que otros profesionales del mundo de la canasta se podrían haber formado sobre Ricky.

Así que, mientras que sus rivales directos tratan de convencer a los equipos NBA en los diferentes entrenamientos privados que se montan en estas fechas Rubio se ha visto obligado a viajar a EEUU para entrevistarse con algunas franquicias y así revitalizar un poco su imagen. De momento, en plena resaca del viaje, se habla de que Rubio tiene encandilados a los Kings, elección número cuatro, y Marca afirma que también tendrían el voto de favor en los Thunder (leer), que eligen en tercera posición.

Queda una semana hasta la noche del draft y en este tiempo las predicciones volverán a bailar nuevamente -salvo el número uno para Griffin- y tanto a Grizzlies como a Thunder y Kings les vendría bien un base en sus plantillas por lo que Rubio no debe permitirse más pasos en falso.