jueves, 18 de febrero de 2010

La corte del Rey

Jamison anota ante el que es su nuevo equipo. Foto: Zimbio.com

En estos momentos la NBA se divide en dos tipos de equipos: los que tienen a una, o varias, superestrellas y quieren pugnar por el anillo y aquellos que no tienen nada y desean liberar dinero este verano para poder atraer a uno de estos astros hacia su entorno. Sólo así se puede entender según qué tránsito de jugadores, la última oportunidad para delinear tu plantilla.

El premio gordo este verano será, sin ninguna duda, LeBron James. El cyborg termina contrato y por sólo por él franquicias como los Knicks han realizado una de las limpias más grandes de la historia llenando su roster de jugadores en último año de contrato. La idea de jugar en la Gran Manzana es un reclamo para casi cualquier jugador, una llamada que prácticamente sólo se puede eludir ante la posibilidad de conseguir mayores logros en tu ciudad natal.

Esta es la baza que los Cavaliers, actuales propietarios del Elegido, quieren explotar. Darle un anillo a James antes de que pueda elegir su futuro es la consigna a seguir. Y de momento no parecen ir por el mal camino. Así, durante la jornada de ayer Cleveland se hizo con los servicios del dos veces All-Star Atawn Jamison en una magistral operación a tres bandas junto a los Clippers y ese gran almacén de saldos que son los Washington Wizards.

Twan llega a Ohio acompañado del base Sebastian Telfair que se había quedado sin sitio en el el hermano pobre de Los Ángeles tras la llegada al equipo de Steve Blake. El otro damnificado por el intercambio Clippers-Blazers fue el alero Al Thorton, que será lo único que pesquen los Wizards -junto a la bajísima elección que los Cavs tendrán en el próximo draft- si tenemos en cuenta que Ilgauskas probablemente regresará a Cleveland tras un presumible buyout. Para cerrar el círculo, los Clippers se llevan a Drew Gooden -que parece empeñado en ser el primer jugador que durante un momento u otro de su vida a pertenecido ha las 30 franquicias de la NBA-.

Así, LeBron contará a su alrededor con una plantilla que, sin él, debería tener el objetivo mínimo de clasificarse para Playoffs. No en vano, excluyendo a James y contando a Big Z, los Cavaliers tienen en nómina a cuatro jugadores con vitola All-Star. Un conjunto que en el Este, y sin El Elegido, podría barrer a varios de sus rivales directos sin problemas. Para ello, sólo hay que fijarse en el juego interior del equipo, tradicionalmente la faceta más débil en cualquier conjunto. Shaquille, Ilgauskas, Varejao, Hickson, Powe y Jamison... ¿Quién dijo que LeBron no tenía equipo?

3 comentarios:

Pirrimarzon dijo...

Toda la razón. El movimiento magistral del GM de los Cavs ha colocado en el máximo lugar entre los favoritos a la franquicia de Ohio. Además, Jamison es más "congeniable" con Shaq que lo habría sido Amare, del que tanto se había hablado antes.

Saludos

J. Mercadal dijo...

Lo de Amaré+Shaq no funcionó en Phoenix. Nunca he entendido el afán que parecía haber por repetirlo.

J.D Mora dijo...

Totalmente de acuedo con lo que dices. Yo también he hablado del tema hoy. Es un fichaje importantisimo supongo que todos qeuremos opinar jajaja