martes, 14 de octubre de 2008

Sin exigencias ni límites

Danny Granger deberá tomar las riendas de los Pacers

Los Indiana Pacers han sido los grandes protagonistas del mercado veraniego en el Este -eso sí, más por la cantidad que por la calidad de sus adquisiciones-. A falta de la más que probable salida de Jamaal Tinsley los de Indiana han decidido protagonizar una ruptura definitiva con su pasado más reciente deshaciéndose del que otrora fuera su jugador franquicia, Jermaine O’Neal, y continuar así la línea de renovación que encabeza Jim O’Brien desde el banquillo.

Si la pasada temporada partían erróneamente para muchos analistas como los principales candidatos de la Conferencia Este para el descalabro definitivo -entre los que me incluyo- tras quedarse a una sola victoria para los Playoffs los chicos de O`Brein se han ganado, al menos, el beneficio de la duda. Y es que, tal y como está el Este, las meras ganas de competir te hacen candidatos a la postemporada y parece que en Indiana, estado famoso por su pasión por el basket, esta motivación no va a faltar.

La salida de O’Neal rumbo a Canadá conllevó la llegada a Indiana de TJ Ford, Rasho Nesterovic y la elección número 17 del pasado draft con la que los Pacers escogieron al pívot de Georgetown Roy Hibbert. A simple vista el traspaso parece equilibrado, más si tenemos en cuenta que dos de los protagonistas, Ford y O’Neal, poseen un historial médico cuanto menos problemático. Previsiblemente Ford ocupará el rol de base titular. Una vez derrotado en su particular duelo con Calderón el de la Universidad de Texas tendrá la oportunidad de desarrollar su juego rápido y ofensivo en un equipo cuyo perfil parece que se le ajusta más. Nesterovic, por su parte, parece que partirá como el cinco titular del equipo aunque no sería de extrañar que a lo largo de la temporada perdiese esta condición a favor del Doctor Hibbert.

El otro gran caudal de llegada de jugadores fue el draft en el que los Pacers protagonizaron un intercambio de piezas con los Blazers que derivó en la llegada a Indianápolis de Jarrett Jack, Josh McRoberts y el campeón universitario Brandon Rush, elección número 13 del draft. Jack, pese a no ser un jugador espectacular ni irremplazable, es un buen segundo base, mientras que el mediano de los Rush es un buen alero capaz de mejorar la rotación del equipo.

Granger y Dunleavy pasan de ser los líderes oficiosos del proyecto a las principales cabezas visibles de estos Pacers. Los dos jugadores, claves en el buen rendimiento de Indiana la pasada temporada, tendrán el peso de liderar e integrar a las nuevas incorporaciones partiendo como las principales referencias ofensivas del equipo junto a TJ Ford.

Como ocurre en muchas franquicias NBA la plantilla de los Pacers posee una fuerte descompensación entre jugadores exteriores e interiores. Además de los ya nombrados Ford, Dunleavy, Jack y Rush -y obviando a Jamaal Tinsley, aún en plantilla- los de Indianápolis cuentan para el backcourt con Travis Diener, Marquis Daniels, Stephen Grahan y el veterano Eddie Jones, que también ha llegado este verano a cambio del joven Shawne Williams. Mientras que en las posiciones interiores sólo Jeff Foster y Troy Murphy tienen papeletas para acompañar a los recién llegados Hibbert y Nesterovic. Este evidente desequilibrio puede hacer que O’Brien apueste durante muchos minutos por un equipo de jugadores bajos en los que Murphy actúe de falso pívot.

2 comentarios:

BigBen dijo...

no tienen malos mimbres para crecer en un par de temporadas, pero no se. con TJ se han traido un cancer, y con jarrett jack otro pero en menor proporcion. y todavia sigue estando por ahi tinsley.

el resto son gente que de verdad vale, ya sea granger, dunleavy, daniels, el rookie rush o travis diener, pero quien sabe. por cierto, hibbert titular ya por favor.

J. Mercadal dijo...

Yo no creo que TJ sea un cáncer. A mi me parece un buen jugador que hasta el año pasado lo estaba haciendo muy bien. Es cierto que la pasada temporada no supo encajar el verse superadopor Calderón, pero un cambio de aires le puede venir muy bien.

Jack no me gusta, su juego no me dice absolutamente nada, pero hay que reconocerle que es un base cumplidor que no amasa bola ni pierde muchos balones.